Monday, February 27, 2012

Sobre Dave Grohl, Foo Fighters y "Best of You"

A todos nos gusta alguna canción de Dave Grohl, el hombre es una eminencia en cuanto a la música se trata. Hoy, por casualidad de la vida cibernética (la cual se agudiza en los días de semana), tropecé con varios conciertos de ellos en YouTube. Mientras estudiaba, mis canales auditivos recibían las ondas sonoras del concierto ofrecido en Wembley Stadium en el 2008. Redescubrí Best of You, la canción cierre del concierto en discusión, y reviví un sinnúmero de memorias que pusieron a prueba mi carácter (exagero, pero sí me hizo reflexionar lo suficiente como para escribir alguna tontería sobre la canción).

Best of You puede cobrar millones de significados, todo depende de quién la escuche y quién la interprete. Esto aplica, creo, a gran mayoría de las canciones que circulan por el mundo y más allá (busquen el proyecto que la NASA hizo con la música de Los Beatles, y entenderán porque hago esa aclaración). ¿Será de esa persona que sigue sonando en las punzadas de tu corazón? ¿Será de ese amor, amigo, o familiar que te desgasta emocionalmente? ¿Será de esa persona que te promete y nunca cumple su parte del trato (válgase, algún político)? Y es que la canción podría ser de tantas cosas que si quisiera sólo formular preguntas de lo que podría ser, jamás acabaría este post (es posible que ya hasta los aburrí, como suele ocurrir).

Yo le otorgué un significado que se inclina más al conjunto de personas que, de alguna manera u otra, te drenan emocionalmente. No necesariamente por su culpabilidad, sino por tu insistencia en ofrecerles lo mejor de ti. No es un juego de víctima y victimario, sino más bien un problema de compatibilidad en donde no existe una reciprocidad de sentimientos y emociones. Sí, esa reciprocidad es totalmente subjetiva, pues todo depende del bendito (y maldito también) punto de vista. Al final, muchos rompemos esas cadenas que nos atan a aquellos quienes nos agotan las baterías. Otros, por falta de carácter quizás, o por alguna otra razón (de las cuales también existen millones), jamás logran desencadenar ese peso que está de más. 

Tuesday, February 14, 2012

San Valentín

Escribí una carta, pero desde luego acabó en el zafacón. Le dediqué una canción, pero desde ya olvidé quién fue su compositor. Le recogí una flor de mi jardín, pero el viento me la robó. ¿A dónde irán las intenciones que se pierden con el pasar del tiempo?

Grité mi amor al viento, pero mi voz fue muy débil para alcanzarle. Dibujé una tarjeta, pero la lluvia causó que se le regara el color. Toqué su puerta para abrazarle un rato, pero nadie me contestó. ¿A dónde encierro el amor que te guardo hoy?

Tuesday, February 7, 2012

Ojitos (Un pequeño adiós)

Duermo. Sé que me observas en mi estado de placidez; tú ahí, quieta. Pasan los minutos y no logras encontrar la manera de levantar tu mirada de mi rostro. En sueños, me estoy marchando. En vida, te marchas tú. Abro los ojos. Como de un susto repentino, reviras tu mirada hacia la pared. Ya es la mañana y el gallo canta.

No es la primera vez que te veo marchar. Mas sin embargo, es la más dolorosa. Quizás son varios meses. Quizás serán varios años. Quizás cruzamos caminos nuevamente, quizás no. Parece trágico, y quizás exagero, pero no dejo de pensar en qué será del futuro que ya no nos es lejano. Es, incluso, inmediato.

“Decir adiós es crecer”, así canta Gustavo Cerati. Y aunque es fuera de contexto (pues Cerati se refería a otro tipo de adiós que no discutiré aquí), hoy te diré adiós. Un adiós que quizás, y ojalá, sea un “hasta luego”. Un adiós que, y no me cabe duda que así será, nos hará crecer.

Wednesday, February 1, 2012

Punzadas

¿Qué sería de Neruda sin sus amantes? No hubiera escrito 20 poemas de amor y una canción desesperada. ¿Qué sería de Picasso sin la guerra civil española? Jamás hubiera creado Guernica. ¿Qué sería de John Lennon sin la guerra y la religión? No hubiera necesidad de componer su más emblemática canción, Imagine. ¿Qué sería de Frida Kahlo si jamás se hubiese accidentado en aquel bus? Nunca hubiese perseguido su pasión por la pintura. ¿Qué sería de F. Scott Fitzgerald sin su relación tormentosa con Zelda? No hubiese escrito una de sus novelas más famosas, Tender Is The Night. ¿Qué sería de Will Reiser si jamás hubiese descubierto que tenía cáncer? No hubiera escrito 50/50. Y, ¿qué sería de mí si jamás nos hubiésemos cruzado?

La adversidad es la madre de toda creación. La angustia y el dolor, compañeras. Y es que, por un momento, el corazón no sólo late, sino que escribe, pinta, crea y armoniza. Yo crearé y escribiré, pues es lo único que sé hacer cuando las punzadas del corazón hacen más ruido que la misma razón.