Tuesday, June 17, 2014

Eureka

Página blanca - aquí voy. Llevo el día con canciones tales como “Don’t Swallow the Cap”, “About Today”, y “I Wanna Be Yours” siendo reproducidas constantemente en mi estéreo. Siento tristeza que no fui yo quien compuso tales piezas musicales – siento felicidad que las disfruto como si fueran mías propias. Leo cartas tratando de llenar algún vacío que tanto puede ser real como imaginario, no sé, ya perdí conciencia de lo que tengo y lo que me ha faltado. ¿Conciencia clara? Depende. ¿Remordimientos? Pienso en esa palabra y rápido busco reproducir “Nothing to Give" – “I wish I could say that I’ve got no regrets, but saying that would be one more to pile on my desk”. Pienso en esa constante del ser humano en querer encajar algo en explicación X, Y, o Z – no creo ser así de simple ni quisiera serlo. Estamos compuestos por tantas capas emocionales, sociales, psicológicas, etcétera, que sería un poco estúpido pensarnos simples. Hacemos, y particularmente, hago, cosas que no tienen mucha explicación excepto la intensidad del momento en el que se vive.

Estamos en constante movimiento – llegamos y nos vamos como llega el invierno y luego es primavera. Somos capaces de construirnos, como también de destruirnos por completo. Somos un constante fluido que se mueve a dónde quepa, a dónde siente comodidad. Como suelo decir – “qué sé yo” – pues así somos, así creo ser y así constantemente me contesto mis propias incógnitas. Tanto esfuerzo en querer resolver todo cuando nada quedará resuelto por completo.

Y entonces me desconcentro y pienso en lo que no hice o no he hecho – y pues, llego a la conclusión que hay muchísimas cosas que no hice porque quizá, en ese momento (pues ya seguramente olvidé la razón real) no era favorable para quien se veía involucrado. Muchas veces quise sentarme a hablar y no lo hice por la rabia que quería esconder o el miedo de lo que fueras a responder. Ambos factores son igual de destructivos. Limpio conciencia y empiezo de nuevo: ojalá fuera así de simple. “Hey Jo, sorry I hurt you but they say love is a virtue, don’t they?” – entonces pienso en letras que decían “te guardo cariño”, “un abrazo”, y otras muchas más y me pregunto: “¿serás virtuosa en lo que el amor trata y me habrás perdonado?”. Entonces recapacito – “¿habré tenido yo tal virtud y perdoné – o simplemente fingí olvidar aunque pesa en mi carácter?”. Canto: “I don’t have the drugs to sort it out, sort it out”. Tanto que perdonar y olvidar – vuelvo: “I don’t have the drugs to sort it out, sort it out”.

Momento de claridad – ¡eureka! - dicen algunos.

Se me escapó, y ahora vuelvo a estar en el mismo sitio que estaba cuando comencé este escrito. Quizá ese fue el propósito después de todo.

We were so under the prime, we were so vacant [..]”.