I search around for your presence in the things within my reach. I find you in messages. I find you in pictures. I find you in lousy recordings in my brain. And although you're not mine to keep, nor am I yours to love, it is in this moment when I find myself smiling.
Wednesday, December 28, 2011
(son)reír: la simplicidad de la felicidad
I find it astonishing how it is that the simplest of things can turn a frown into a smile. Be it a photograph, gesture or phrase, it is the small details in life that actually carry the formula to happiness.
Friday, December 23, 2011
(son)reír
Una fotografía nos congela en tiempo y espacio. Mientras la observo, sonrío.
No sé que más hacer, excepto sonreír.
No sé que más hacer, excepto sonreír.
Monday, December 19, 2011
Iniciativa: El precio de callar
¡Qué jamás te falte iniciativa! Puede faltar todo, excepto la iniciativa. La más importante de las iniciativas es la iniciativa a perder el orgullo. El orgullo es la barrera a todo tipo de inicio, a toda historia que quisiera tener un comienzo. Miedo, el miedo también nos prohíbe los prólogos de las historias. Pero, el miedo puede jugar a nuestro favor. Pareces tímida, tropiezas, caes en mis brazos. Me encantó tu iniciativa.
Lo digo por experiencia: utiliza la oportunidad. Ten la iniciativa de decir "te quiero". Aunque sea un "espero verte pronto nuevamente", ten la iniciativa de dejar tus sentimientos y deseos claros. No calles jamás tus más preciados sueños, pues si callas jamás se cumplirán.
Yo callé, muy a menudo. Callé mi deseo de amar a locura. Callé mi deseo de un vino bajo la luna. Pero más doloroso, callé en el momento que tú caminabas lentamente en dirección opuesta, cuando en realidad debí gritar lo mucho que te quería.
Lo digo por experiencia: utiliza la oportunidad. Ten la iniciativa de decir "te quiero". Aunque sea un "espero verte pronto nuevamente", ten la iniciativa de dejar tus sentimientos y deseos claros. No calles jamás tus más preciados sueños, pues si callas jamás se cumplirán.
Yo callé, muy a menudo. Callé mi deseo de amar a locura. Callé mi deseo de un vino bajo la luna. Pero más doloroso, callé en el momento que tú caminabas lentamente en dirección opuesta, cuando en realidad debí gritar lo mucho que te quería.
Tuesday, December 13, 2011
Lo que encontré buscándome en Google
Siempre me ha gustado escribir. Encontré este pequeño ensayo en un viejo blog olvidado, Mangó Verde. El día de publicación fue el 2 de diciembre de 2007, hace 4 años y unos pocos días. Siendo totalmente sincero, no recuerdo para quién fue este escrito. Lo que sí es que, por lo que veo, andaba muy disgustado.
"Todavía me acuerdo de tu mirada perturbadora, de tu voz inquietante y tus falsas sonrisas. Sí, todavía me acuerdo de ti, de cómo eras, de cómo lucías, de todo elemento que te componía. Siempre solías andar proyectando cierta seguridad, nada te podía herir, nada podía intervenir en tu camino. Me acuerdo tanto de ti que a veces juro todavía tenerte a mi lado, que nunca te fuiste de mí y yo nunca me fui de ti, pero no, no es así…
La emoción estaba ausente, como la mirada de la Mona Lisa. Ya nada quedaba, sólo un abismo, sólo el resentimiento de lo que nunca se hizo. Esperábamos un milagro, un milagro que nunca llegó, un milagro que nunca nos encontró. Éramos como los perros bajo el manto de un amo desencantado, esperando las caricias de la pureza, de la inocencia, las cuales nunca llegaban, nunca nos encontraban. Ya no podíamos distinguir la primavera del invierno, ni lo puro de lo indiscreto, era todo un frío eterno. Las palabras ya eran sólo silabas y vocales que no emitían ningún mensaje concreto, eran las cenizas de lo que una vez era, de lo que habíamos destruido consumiendo el tiempo como villanos en la noche. Éramos sólo eso, villanos…
No quedo ningún espasmo después del dolor, el rencor desvaneció como agua en el desierto al decir adiós. No quedaba nada, sólo la historia, sólo la memoria. El llanto se convertiría en risa y el mundo volvería a florecer nuestras sonrisas…"
Signo Zodiacal: "Hoy no le quiero escribir"
Hoy, por pura casualidad, tomé prestado por unos cinco minutos el periódico Primera Hora. No miré mucho las noticias, era lo usual: drogas, Andrea de Castro Font, tasa de asesinatos y la tarjeta navideña de Jorge Santini.
"Escribir". Así decía la página número tanto en el periódico sobre lo que debería hacer hoy. Era el resumen de mi día según mi signo zodiacal. Y pensé: "ojalá hoy tuviera algo que escribir". Me resultó cómico, e irónico, el hecho de que el día que menos quiero escribir, es cuando debo hacerlo.
"Escribe y conquistarás a esa persona tan deseada" (parafraseo). Si es a juzgar por mi estado mental actual, estoy totalmente fastidiado; hoy no le quiero escribir. Y no es por disgusto, no. No le quiero escribir porque merece un buen escrito, el cual soy incapaz de redactar. No le quiero escribir porque, para conquistarla, necesitaré más palabras que las que ya he dicho. No le quiero escribir porque, en realidad, prefiero que mi voz cargue la palabra a su conciencia. No le quiero escribir, y punto. Quiero retenerla en mis brazos y decirle a su oído, suavemente, que es hermosa. Más que hermosa, es graciosa, sonriente y dulce. Cerca, tan cerca como las teclas que oprimo en este preciso momento.
Signo zodiacal: hoy no le quiero escribir. No me importa lo que pienses. No me importa si te llevo la contraria. Tus consejos no sirven. Vete de aquí, basura.
Mientras tanto, sigo escuchando Matchbox Twenty. Les dejo "Push", porque me encanta su lírica.
Sunday, December 11, 2011
Contigo, escucharé buena música y disfrutaré del mejor vino barato del colmado
Sufro de una dependencia aguda hacia la música. La realidad es que me es incluso hasta más necesaria que el mismo aire que respiro.
La incidencia de demostrar mis sentimientos se multiplica de forma exponencial cada vez que tengo una buena canción acariciando mis canales auditivos. Por tal razón, siempre he pensado que la mejor cita con una chica se daría con una botella de vino, una sábana y un radio tocando algún artista de nuestro gusto. La razón primordial por lo cual pienso ésto es porque nunca lo he hecho, pero ideo constantemente de qué hablaría dada las circunstancias perfectas para hacerlo. Imagínese con una mujer hermosa a la distancia de un respiro, su mirada fijada en ti, tu mirada fijada en ella. Un momento sereno: háblale de dónde vienes, a dónde quieres ir y a dónde quisieses llevarla para hacerla eternamente feliz. Ella hará lo mismo.
Hoy le ofrecería una sábana roja (o quizás blanca), el mejor vino tinto del colmado de la esquina y un radio con Matchbox Twenty. La luna estará llena, y la incidencia de lluvia ha disminuido considerablemente. Me iría con ella a ver los cruceros navegar por las costas de San Juan. No me atrevería a otorgarle un beso, pero si me atrevería a decirle que he ideado una vida con ella de manera prematura, sólo porque me encanta jugar con mi imaginación. Hablaría de mí, no porque padezco de egocentrismo, sino más bien porque quisiera que me entendiera. Quisiera que, más allá de la dudable reputación que he adquirido a través de los años, sepa que mi historia depende de quién la cuente. Además de eso, sería sincero sobre lo que siento: sufro de heridas que aún no han logrado cicatrizar, tengo cicatrices que aún no he logrado olvidar. Y así seguiría, por la simple razón de que sé que, en su debido momento, ella hará lo mismo y yo la escucharé con toda mi atención. Aquí les dejo Rest Stop, por la simple razón de que la canción ha adquirido un significado enorme sobre mi estado de salud mental y emocional actual, y sería la primera canción que le explicaría bajo el cielo estrellado que imaginé junto a ella.
La incidencia de demostrar mis sentimientos se multiplica de forma exponencial cada vez que tengo una buena canción acariciando mis canales auditivos. Por tal razón, siempre he pensado que la mejor cita con una chica se daría con una botella de vino, una sábana y un radio tocando algún artista de nuestro gusto. La razón primordial por lo cual pienso ésto es porque nunca lo he hecho, pero ideo constantemente de qué hablaría dada las circunstancias perfectas para hacerlo. Imagínese con una mujer hermosa a la distancia de un respiro, su mirada fijada en ti, tu mirada fijada en ella. Un momento sereno: háblale de dónde vienes, a dónde quieres ir y a dónde quisieses llevarla para hacerla eternamente feliz. Ella hará lo mismo.
Hoy le ofrecería una sábana roja (o quizás blanca), el mejor vino tinto del colmado de la esquina y un radio con Matchbox Twenty. La luna estará llena, y la incidencia de lluvia ha disminuido considerablemente. Me iría con ella a ver los cruceros navegar por las costas de San Juan. No me atrevería a otorgarle un beso, pero si me atrevería a decirle que he ideado una vida con ella de manera prematura, sólo porque me encanta jugar con mi imaginación. Hablaría de mí, no porque padezco de egocentrismo, sino más bien porque quisiera que me entendiera. Quisiera que, más allá de la dudable reputación que he adquirido a través de los años, sepa que mi historia depende de quién la cuente. Además de eso, sería sincero sobre lo que siento: sufro de heridas que aún no han logrado cicatrizar, tengo cicatrices que aún no he logrado olvidar. Y así seguiría, por la simple razón de que sé que, en su debido momento, ella hará lo mismo y yo la escucharé con toda mi atención. Aquí les dejo Rest Stop, por la simple razón de que la canción ha adquirido un significado enorme sobre mi estado de salud mental y emocional actual, y sería la primera canción que le explicaría bajo el cielo estrellado que imaginé junto a ella.
Saturday, December 10, 2011
Ahora que ya te fuiste, te diré que te quiero
La única razón por la cual no cierro mi cuenta de Facebook es por la cantidad de escritos que descubro de mis amistades. Todos los días hay algún nuevo estatus de algún escritor o alguna agrupación musical que capta por completo mi atención. Así fue que descubrí los poemas de José Ángel Buesa.
Entre tormentos amorosos de amistades, me olvidé de los míos. Una sobredosis de música melancólica y poemas de Buesa me recordaron lo jodida que aparenta estar mi propia vida. Aún así, me gusta tener mi vida algo jodida, pues me levanto con expectativas altas sobre lo que podría pasar, aunque realmente sé que nunca pasará.
He aquí un poema de Buesa que resume, en cierta forma, lo hermoso que es otorgarle el espacio necesario al sentimiento. A través de esos sentimientos, se sufre. El sufrimiento, como consecuencia, le abre paso al crecimiento. En este caso, Buesa habla del amor (cuestión que no es de sorprenderles), y el dolor de recordar aquello que se perdió o que quizás nunca se tuvo. Lleva por título "Nocturno VII", pero también aparece como "Ahora que ya te fuiste, te diré que te quiero". Recomiendo continúen la lectura de tan talentoso escritor, pues sé que no se van a arrepentir.
Entre tormentos amorosos de amistades, me olvidé de los míos. Una sobredosis de música melancólica y poemas de Buesa me recordaron lo jodida que aparenta estar mi propia vida. Aún así, me gusta tener mi vida algo jodida, pues me levanto con expectativas altas sobre lo que podría pasar, aunque realmente sé que nunca pasará.
He aquí un poema de Buesa que resume, en cierta forma, lo hermoso que es otorgarle el espacio necesario al sentimiento. A través de esos sentimientos, se sufre. El sufrimiento, como consecuencia, le abre paso al crecimiento. En este caso, Buesa habla del amor (cuestión que no es de sorprenderles), y el dolor de recordar aquello que se perdió o que quizás nunca se tuvo. Lleva por título "Nocturno VII", pero también aparece como "Ahora que ya te fuiste, te diré que te quiero". Recomiendo continúen la lectura de tan talentoso escritor, pues sé que no se van a arrepentir.
"Ahora que ya te fuiste, te diré que te quiero.
Ahora que no me oyes, ya no debo callar.
Tú seguirás tu vida y olvidarás primero...
Y yo aquí, recordándote, a la orilla del mar.
Hay un amor tranquilo que dura hasta la muerte,
y un amor tempestuoso que no puede durar.
Acaso aquella noche no quise retenerte...
y ahora estoy recordándote a la orilla del mar.
Tú, que nunca supiste lo que yo te quería,
quizás entre otros brazos lograrás olvidar...
Tal vez mires a otro, igual que a mí aquel día...
Y yo aquí, recordándote, a la orilla del mar.
El rumor de mi sangre va cantando tu nombre,
y el viento de la noche lo repite al pasar.
Quizás en este instante tú besas a otro hombre...
Y yo aquí, recordándote, a la orilla del mar...
Y yo aquí, recordándote, a la orilla del mar..."- José Ángel Buesa
Tuesday, December 6, 2011
Foreign Tongues
I could be your support system, just like the immune system that battles any bacteria that threatens your good health. The lungs that purify the air you breath. The blood that flows through your veins.
I can be so many things. Shrink myself to the size of a cell, fix whatever makes you hurt. The pulse of your heart. The sight of your eyes.
Now, breath. Do you feel that? That's your deepest fear, being removed by my own hands.
I can be so many things. Shrink myself to the size of a cell, fix whatever makes you hurt. The pulse of your heart. The sight of your eyes.
Now, breath. Do you feel that? That's your deepest fear, being removed by my own hands.
Monday, December 5, 2011
Sólo es dolor (Only Pain)
Siempre hay una canción que cae en el momento
perfecto. No sé cómo, pero de alguna manera hay alguna melodía que logra llegar
en el momento preciso, cuando más la necesitas. Esa es mi situación actual con
Rick Moon y su canción, "Only Pain". Este joven puertorriqueño radicado en Miami, FL, sabe plasmar
los sentimientos más complicados en papel, y en este caso, acompañarlos con una
hermosa melodía. Desde el inicio canta "she comes and slides out of the
picture", iniciando una historia de separación y anhelo. La nostalgia
está presente en toda la canción, desde los ritmos hasta en la voz del joven:
"I hear your voices at the other end, now I'm afraid I'll cry".
A pesar de definir a perfección la tristeza de una separación inoportuna, se nos presenta una pequeña gota de esperanza de que todo, algún día, estará bien: "Why should I suffer, if it's only pain?".
Recomiendo escuchar la canción, no una, sino varias veces. Yo, por mi parte, continuaré mis tareas diarias disfrutando un poco más de estos ritmos nostálgicos y naufragaré por fotografías antiguas de mi anaquel digital, a ver si te desplazas de alguna de ellas y logro besarte como jamás me he atrevido a hacer.
Saturday, December 3, 2011
Poder decir adiós, es crecer.
Gustavo Cerati, creo que con eso lo digo todo.
Espero la disfrutes, hermano.
"No te confundas, no sirve el rencor. Son espasmos después del adiós."
Espero la disfrutes, hermano.
"No te confundas, no sirve el rencor. Son espasmos después del adiós."
Thursday, December 1, 2011
Canción de la Capilla (Chapel Song)
Pocas agrupaciones suelen conmoverme tanto con su historia como lo ha hecho We Are Augustines. Además de tener un sonido relativamente parecido a Bon Iver, su encanto está en las letras de todas y cada una de sus canciones. La más conmovedora, más aún por su historia, es Book of James. Pero, prefiero que escuchen primero Chapel Song: una historia sobre el amor imposible, y como tenemos que aprender a aceptarlo incluso cuando no queremos.
"There goes my girl, into the chapel. As she's walking down the aisle, her man begins to smile".
¿Qué harías tú en una situación similar? Disfruta esta magnífica canción e imagínate en su posición.
Salir con chicas que no leen / Salir con chicas que leen
Siempre hay un artículo del cual quisieras hablar por, al menos, una semana. Más que eso, quisieras que todos tus amigos lo leyeran. Comparto el artículo de esta semana, más mis secciones favoritas de cada uno de los dos ensayos. Ojalá y lo disfruten al igual que yo.
"Tú, la chica que lee, me hace querer ser todo lo que no soy. Pero soy débil y te fallaré porque tú has soñado, como corresponde, con alguien mejor que yo y no aceptarás la vida que te describí al comienzo de este escrito. No te resignarás a vivir sin pasión, sin perfección, a llevar una vida que no sea digna de ser narrada." - Salir con una chica que no lee, por Charles Wanke.
"Sal con una chica que lee porque te lo mereces. Te mereces una mujer capaz de darte la vida más colorida que puedas imaginar. Si solo tienes para darle monotonía, horas trilladas y propuestas a medio cocinar, te vendrá mejor estar solo. Pero si quieres el mundo y los mundos que hay más allá, invita a salir a una chica que lee. O mejor aún, a una que escriba." - Salir con una chica que lee, por Rosemary Urquico.
Real Academia Española
pichón.
trópico, ca.
(Del lat. tropĭcus, y este del gr. τροπικός).
1. adj. Perteneciente o relativo al tropo (‖ empleo de las palabras en sentido distinto del que les corresponde).
2. m. Astr. Cada uno de los dos círculos menores que se consideran en la esfera celeste, paralelos al Ecuador y que tocan a la Eclíptica en los puntos de intersección de la misma con el coluro de los solsticios. El del hemisferio boreal se llama trópico de Cáncer, y el del austral, trópico de Capricornio.
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