Hay mucho y a la vez hay nada. Una perspectiva momentánea; un simple recuerdo que caducó. No hay verdad absoluta - sólo el sentimiento desnudo en su tiempo y espacio. La palabra aquí cae y aquí muere. Hay culpabilidad como también hay victimismo, dependiendo la circunstancia. Hay conveniencia como también perjuicio a mi ser.
Y con todo eso dicho, aquí no existe una constante. Como todo ser humano, lo más que existe es confusión y duda. Existe un momento que vivió en mí y murió aquí - y aquél que tome la palabra aquí escrita de modo literal, debo decir: la palabra, palabra es y palabra será. Estás leyendo una perspectiva extremadamente limitada y extremadamente parcial. Acepto que, en más casos de los que quisiera, la intención de mis escritos no es la deseada - y por eso aclaro todo lo antedicho.
Piénsame como una Polaroid - existí por el segundo que el "flash" se escupió y se inmortalizó un momento simplemente para recordar lo que en algún instante se vivió, sintió o pensó - sea para bien o para mal, me arrepienta de él o no, sea verdad o un torcimiento a conveniencia de la realidad. La moneda siempre tendrá sus múltiples caras.