Wednesday, January 15, 2014

Ella (préstamo de la película Her, por Spike Jonze)

"It was exciting to see her grow, both of us grow and change together. But, you know, that's also the hard part - growing apart or changing without us scaring the other person". - Theodore Twombly

Hace algún tiempo no tocaba tinta cibernética - hoy me encontré con una pantalla blanca y, como suelo hacer, quiero llenarla y regarla de (in)coherencias. Llegan a mi punzadas de melodías de naufragio y melancolía - de nostalgia aún cuando llevo apenas minutos de una agonía que aún creo no comprender.

¿Cómo derramar mi sangre sin mencionarle? Y, ¿a dónde me dirijo ahora? ¿Qué hago contigo, que estás tan presente? Son tantas preguntas que me tocaría contestar y aún creo no estar preparado para hacerlo. Son, continuamente, mil seiscientas millas de distancia que tanto se podían sentir a centímetros como también a mil millones de kilómetros. No sé - creo no saber qué ocurre, o al menos pretender no saber.

-

No tenía brazos caídos - mucho menos cruzados, sino más bien yo corría mientras debí de haber caminado, o al menos retardar mi paso. No sé - todo tan confuso, tan raro, tan débil.

¿Qué busco ahora? ¿Qué digo ahora? ¿Qué analizo ahora? Me toca reproducir cada conversación, construir mil posibles argumentos - argumentos que jamás compartiré. Excepto aquí, quizá.

Que no eres menos, que no eres subpar a nadie ni a nada. No sé de dónde pensaste tal cosa. Yo no tengo claro lo que quería - sé que te quería más cerca, más sincera, más vulnerable, más abierta, más honesta. Te quería ilimitada - me quería ilimitado para ti. Yo, por mi parte, quería sentirme menos vulnerable - algo así como que tú también sufrías lo que yo sufro. Quería sentir que padecíamos la misma enfermedad - que buscábamos el mismo antídoto. Quería sentir que me hacías el amor cada vez como si fuera la última - quería sentir que corríamos el riesgo de matarnos por las altas palpitaciones de nuestros corazones. Quería verte y verme estallar de amor y de dolor cada vez que nos marchábamos en direcciones opuestas. Quería verte enojar y golpear la pared porque jamás ofrecí toda mi capacidad.

Yo no sé lo que querías, aún no creo saber lo que quieres. ¿Querías que estuviese más cerca, fuese más sincero, más vulnerable, más abierto, más honesto? ¿Me querías ilimitado - y tú estar ilimitada para mí? ¿Querías, por tu parte, sentirte menos vulnerable, algo así como que yo sufría lo que tu sufres? ¿Querías sentir que padecíamos la misma enfermedad - que buscábamos el mismo antídoto? ¿Querías sentir que te hacia el amor cada vez como si fuera nuestra última - sentir que corría el riesgo de morir en tus brazos por la velocidad en que palpitaba mi corazón? ¿Querías verme y verte estallar de amor y de dolor cada vez que nos marchamos en direcciones opuestas? ¿Querías verme enojar y golpear la pared porque jamás ofreciste toda tu capacidad?

Quizá queríamos lo mismo - sólo que jamás supimos buscarlo. Quizá, entre nuestros millones de argumentos, perdimos nuestra razón. Quizá, después de todo, terminemos preguntándonos lo mismo sin jamás obtener contestación. Pero, estoy seguro, ambos seremos perdedores ante la presente situación.

No comments:

Post a Comment