Me estuvo sumamente interesante la composición de la canción. No
era un grito desesperado buscando entendimiento. No era una de esas canciones
que te hacían añorar memorias del pasado. Era, para mi sorpresa, todo lo
contrario. Wouter, o Gotye (como prefieras llamarlo), nos canta a inicios de la
canción: "Told myself that you were
right for me, but felt so lonely in your company. But that was love, and it's an ache I
still remember". Y así es que nos recibe, dejándonos claro que no
estamos hablando de un amor idóneo, sino de una relación algo tormentosa.
Luego de un par de líneas que se explican por sí
solas, se nos presenta el estribillo de la canción: "But you didn't
have to cut me off, make out like it never happened and that we were
nothing. And I don't even need your love, but you treat me like a stranger and
that feels so rough". Wow. No tengo nada más que decir.
Es entonces que
escuchamos la voz femenina de Kimbra, tan hermosa como la misma cantante:
"Now and then I think of all the times you screwed me over but had me
believing it was always something that I'd done. And I don't want to live that
way, reading into every word you say". La primera
vez que la escuché, no sabía ni qué pensar. ¿Le estará respondiendo a
Gotye con un trago incluso más amargo? La escuché tantas veces que ocurrió
cierta revelación que, aunque muchos siempre queremos pretender que ya la
sabemos, nunca la practicamos: siempre hay dos caras a la misma moneda.
Por varios días me recosté con esa canción tocando en mis canales
auditivos. Capté el mensaje de la misma, se la recomendé a todos mis amigos y
al día de hoy está prostituida por todas las estaciones de radio del país.
Es encantadora, no sólo por los ritmos melódicos y la armonía de las voces,
sino porque es lo que comúnmente experimentamos y no sabemos expresar.
Disfrútenla.
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